viernes, 27 de enero de 2012


LAS ANALOGÍAS COMO MODELO Y COMO RECURSO EN LA ENSEÑANZA DE
LAS CIENCIAS
RESUMEN:
Los estudiantes suelen encontrar dificultad en la comprensión de los conceptos científicos,
por lo que su aprendizaje requiere que éstos se reconstruyan  en el aula y/o en los libros de
texto. El modelo analógico o analogía puede posibilitar esta construcción, ya que favorece la
visualización de los conceptos científicos, conceptos que en la mayoría de los casos son
abstractos.  En este artículo se muestra  la importancia de la modelización,  su relación con las
analogías y los trabajos de investigación recientes.


Introducción
Una de las bases del  éxito del proceso de enseñanza-aprendizaje en ciencias puede
radicar en saber relacionar suficientemente los conceptos y contenidos abstractos con la
realidad concreta y cotidiana.  A partir de las investigaciones en psicología y en ciencia
cognitiva se sabe que apropiarse de cualquier aspecto de la realidad supone representárselo,
es decir, construir un modelo mental de esa realidad (Izquierdo, 1999).
El modelo está presente en nuestra vida cotidiana, científica y escolar, y facilita la
comprensión y el entendimiento de los mensajes que se reciben desde los diferentes campos.
Especial importancia adquieren, en este contexto,  los modelos en la Didáctica de las Ciencias
(Fernández, J. y col., 2001).
Se aprende ciencia cuando ese modelo mental, también denominado modelo del sentido
común, va transformándose en modelo científico. Los modelos del sentido común se
construyen a partir de la experiencia cotidiana con el mundo natural, y a partir de las
interacciones sociales. Los modelos científicos se construyen mediante la acción conjunta de la
comunidad científica, que tiene a disposición de sus miembros herramientas poderosas para

           representar aspectos de la realidad. El científico se sirve de ellos para explicar, interpretar y
comunicar la realidad (Galagovsky y Adúriz, 2001).
Los modelos científicos suelen tener un nivel de abstracción alto debido al, también alto,
grado de formalización. Este hecho hace que, muchas veces, el alumnado encuentre dificultad
en la comprensión de los conceptos científicos.  Aprender ciencias requiere, por tanto,
reconstruir en el aula los conceptos científicos.
El modelo analógico o analogía puede posibilitar esta construcción, ya que favorece la
visualización de los conceptos científicos, conceptos que en la mayoría de los casos son
abstractos.  La analogía en el campo educativo obedece, por tanto,  a un intento más de
modelizar en aras del aprendizaje. Puede considerarse como un recurso didáctico en los
procesos  de enseñanza-aprendizaje.


Estructura de la analogía
Uno de los modelos más usados en la enseñanza de las ciencias es el modelo analógico o
analogía. Se considera que los elementos que constituyen la analogía son: el análogo (núcleo
central de la analogía que representa el mensaje, el conocimiento ya conocido), la  trama o
relación analógica  (conjunto de relaciones que se establecen para comparar características
semejantes de determinadas partes del análogo y del tópico) y el tópico(contenidos
conceptuales, procedimentales y/o actitudinales desconocidos, que se pretenden enseñar; es
decir, el conocimiento o conjunto de conocimientos  de la materia en estudio).











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