viernes, 10 de diciembre de 2010

Las estrellas de neutrones son demasiado débiles para generar ciertos estallidos de rayos gamma

Las explosiones de rayos gamma de larga duración (GRBs, por sus siglas en inglés) se cree que son generadas por el colapso explosivo de estrellas masivas en galaxias distantes. La explosión es detectable desde la Tierra porque esos rayos gamma se emiten en un cono estrecho, como el haz de luz de un faro. Descubiertos de manera casual en 1967 por satélites diseñados para detectar explosiones nucleares en la Tierra, los estallidos de rayos gamma han sido el tema de estudio de varias misiones astronómicas desde satélites, las más recientes de las cuales son el telescopio espacial de rayos gamma Fermi, de la NASA, lanzado en 2008, y el satélite Swift, también de la NASA, lanzado en 2004.


Los dos tipos de cuerpo celeste sospechosos principales de ser la fuente de estos estallidos de larga duración son el magnetar y el agujero negro. En ambos casos, material estelar cae hacia adentro y es catapultado hacia fuera por una serie de efectos vinculados al comportamiento de la estrella de neutrones o al del agujero negro. Sin embargo, los estallidos promovidos por los magnetares no pueden ser tan poderosos como los provocados por los agujeros negros.

El equipo internacional de investigadores, integrado, entre otros, por S. Bradley Cenko y Alex Filippenko (ambos de la Universidad de California en Berkeley), ha completado ahora un nuevo análisis de cuatro explosiones extremadamente brillantes observadas por el satélite Fermi de la NASA. Los resultados del análisis sugieren que el remanente de una explosión de rayos gamma de larga duración es muy probablemente un agujero negro y no un magnetar (una estrella de neutrones altamente magnetizada que gira con rapidez), ya que dicha explosión emite más energía de la que en teoría es posible obtener de un magnetar.

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